La empresa de telecomunicaciones china ZTE Corp. acordó declararse culpable y pagar cerca de 900 millones de dólares en un caso sobre sanciones de Estados Unidos, en un intento por cerrar un escándalo que ha amenazado su cadena de suministro.
Aunque la multa fue mayor de lo esperado, ZTE registró fuertes beneficios subyacentes en 2016 y se mostró optimista en sus estimaciones para el primer trimestre.
Eso y la resolución del caso ayudó a sus acciones en Hong Kong subir 6%.
Una investigación de cinco años reveló que ZTE, uno de los grandes fabricante de teléfonos móviles, conspiró para evitar embargos de Estados Unidos comprando componentes estadounidenses, incorporándolos a sus productos y enviándolos ilegalmente a Irán.
Además, fue acusado de estar relacionado con 283 envíos de material de telecomunicaciones a Corea del Norte.
ZTE no solo violó los controles de exportaciones que mantienen tecnología estadounidense sensible fuera de regímenes hostiles como Irán (...) mintió sobre sus acciones ilegales, dijo el fiscal general de EU, Jeff Sessions, en un comunicado.
ZTE depende de proveedores estadounidenses para el 25%-30% de sus componentes, muchos de los cuales son clave paras sus productos.
Compra complementos valorados en cerca de 2 mil 600 millones de dólares al año solo de compañías estadounidenses, según un portavoz de la empresa. Qualcomm, Microsoft e Intel están entre sus proveedores.
