TECNOLOGÍA

Fabricantes confían en la inteligencia artificial en carros

Fabricantes confían en la inteligencia artificial en carros
Varias marcas presentaron esta semana sus últimos modelos en el Salón del Automóvil de Shanghái, China.

Los fabricantes de automóviles no han escatimado inversiones en “inteligencia artificial” para lograr coches que identifican el tráfico, obedecen a la voz o predicen obstáculos.

Antes del Salón de Shanghái de esta semana, Volkswagen inauguró su coempresa con Mobvoi, empresa especializada en el reconocimiento vocal. El alemán invertirá $180 millones.

“¡Una alianza capital! Queremos mandos vocales que permitan hablar normalmente, para tocar una canción, regular la temperatura o seleccionar el itinerario” sin tener que aprender frases programadas, afirma, entusiasta, Jochem Heizmann, jefe de Volkswagen China.

Mobvoi asegura poder distinguir los innumerables acentos chinos y desarrolla un retrovisor “inteligente”, con itinerarios y textos. Los demás constructores no se quedan atrás.

En 2015 Toyota anunció una inversión de mil millones de dólares en inteligencia artificial en Estados Unidos.

A finales de marzo, el fabricante japonés precisó que dedicaría también $35 millones a la elaboración de baterías “inteligentes” que regulan el consumo energético.

El estadounidense Ford prevé invertir mil millones de dólares, a lo largo de cinco años, en la empresa de inteligencia artificial Argo.

El objetivo: un coche autónomo capaz de llevar a cabo acciones sin la intervención del conductor en algunos contextos, gracias a sensores y a programas informáticos muy potentes. Toyota ya presentó un prototipo en enero en el Salón de la Electrónica de Las Vegas.

“Estacionarse, parar en un atasco es muy aburrido, de ahí la utilidad de estas tecnologías”, comenta Dietmar Voggenreiter, jefe de Marketing de Audi. La marca alemana se asoció en China con los gigantes de internet Tencent y Baidu para proponer coches hiperconectados con cartografía interactiva, que van indicando por el camino restaurantes, comercios y gasolineras. Pero el desafío va más allá de las funciones de “comodidad”.

“Un sistema predictivo que estudió su estilo de conducción ralentiza automáticamente el vehículo antes de un cruce, esto permite ahorrar consumo energético”, afirma Peter Oberndorfer, jefe de comunicación de productos de Audi.

Sobre todo, la inteligencia artificial “hace que los coches sean más seguros” identificando los obstáculos (coches, peatones, animales...), insiste.

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