Mercedes-Benz planea construir una planta de baterías y fabricar autos eléctricos marca EQ en China, mientras los entes reguladores del mercado automotor más grande del mundo reprimen la polución y el desperdicio de energía.
“Nuestra estrategia es localizar la producción en China, y eso también se aplica a los coches eléctricos”, dijo a los periodistas Hubertus Troska, director de operaciones en China de Daimler AG, la sociedad controlante de Mercedes.
“El Gobierno chino tiene la meta estratégica de darles impulso a los vehículos eléctricos, con el objetivo de mejorar la calidad del aire pero también, de manera clara, de reducir la dependencia de las importaciones de petróleo”.
La presión sobre las automotrices para que expandan sus carteras electrificadas se hizo más urgente este año, después que China dijo que evalúa imponer cupos para garantizar que al menos 8% de las ventas sean de “vehículos de energía nueva”—que incluyen a los eléctricos— para 2018 y que esa proporción crezca en los dos años siguientes.
Las entregas de autos eléctricos están aumentando en China en tanto el Gobierno ofrece subsidios y grava impuestos a los vehículos a gasolina. Varias automotrices, desde Volkswagen AG hasta General Motors Co. están aumentando la producción en China en tanto las ventas en ese país constituyen una proporción cada vez mayor de las ganancias netas.
Mercedes ya fabrica localmente la mayoría de sus vehículos vendidos en China, entre ellos versiones más largas de las clases E y C populares entre los compradores locales. También fabrica un Clase C híbrido eléctrico con baterías hechas por proveedores locales.
