Al parecer, no hay más que malas noticias en el país agrícola estadounidense. Los precios de la soja han caído. El maíz también está muy por debajo de sus máximos, al igual que el trigo. Luego está la guerra comercial con China, que les ha costado a los agricultores el acceso a uno de sus mercados más grandes, y las lluvias de primavera ininterrumpidas, que inundaron los campos.
Pero hay un punto positivo: el guisante. Considerado por mucho tiempo como algo plantado para ayudar con la rotación de los cultivos, la pequeña leguminosa se ha visto repentinamente arrastrada a la locura de la proteína alternativa alimentada por productos como los de Beyond Meat Inc. e Impossible Burger.
Los precios se están moviendo al alza, alentados también por la creciente demanda de los fabricantes de alimentos para mascotas, y los productores en EU y Canadá ahora se apresuran a poner más guisantes en el suelo. Incluso aquellos que están un poco desilusionados con todo el movimiento vegetariano que está impulsando la demanda, como Tony Fast. La meta de Beyond Meat de ayudar a los humanos a cortar el consumo de carne “no me interesa en absoluto”, asegura Fast. “Soy un tipo tradicional de carne y prorranchero”.
Pero con la débil demanda para los cultivos que ha estado sembrando durante años –la alfalfa para uso en la alimentación del ganado y el trigo–, Fast ha recurrido al mercado de los guisantes con posibilidades de crecimiento rápido. En su granja en el noreste de Montana, el estado con mayor cultivo de guisantes, aumentó sus plantaciones de leguminosas en aproximadamente 20%.
