Filadelfia obligará a sus comerciantes a aceptar dinero en efectivo, convirtiéndose así en la primera gran ciudad estadounidense en negarse a que las tarjetas y los teléfonos inteligentes sean los únicos medios de pago. Otras urbes podrían seguirla.
Filadelfia ratificó una ordenanza municipal titulada “Protecciones contra discriminaciones ilegales”, que entrará en vigor el 1 de julio.
Un número creciente de comercios estadounidenses, en particular restaurantes, no aceptan efectivo, considerado por muchos como menos práctico e incluso potencialmente peligroso debido a los robos.
Estados Unidos permanece, sin embargo, rezagado en materia de penetración tecnológica, en particular respecto a China, donde el pago por smartphone se ha vuelto masivo.
El 32% de las transacciones en el comercio minorista se hacían en efectivo en 2015, contra 40% en 2012.