El Ejército filipino señaló que su intención era renovar y mejorar algunas de sus instalaciones en los arrecifes que ya ocupa en el disputado mar de China Meridional pero que no planea colonizar nuevas islas.
El presidente filipino, Rodrigo Duterte, sorprendió a todo el mundo afirmando que había ordenado a sus militares que se desplegaran en los arrecifes e islotes deshabitados del archipiélago de las Spratleys.
El mandatario dijo que le había pedido al Ejército que ocupara todos los arrecifes reivindicados por Manila, rompiendo radicalmente con la política conciliadora respecto a Pekín.
La orden busca mejoras en las islas e islotes ya ocupados, declaró el portavoz del Ejército, el coronel Edgard Arevalo. El Ministerio filipino de Defensa indicó que el plan era agregar barracones militares, sistemas de desalinización, generadores, faros y refugios para los pescadores en los islotes ya ocupados. Pekín reivindica la casi totalidad del mar de China Meridional, en detrimento de Filipinas y de otros países de la zona con similares pretensiones (Vietnam, Brunéi, Malasia) que controlan varias islas cada uno.
