En momentos en que el tratado comercial que por largo tiempo unificó a Norteamérica es atacado, una tradicional marca canadiense busca endulzar a México a punta de donas.
Tim Hortons, la cadena de cafeterías propiedad de Restaurant Brands International Inc., anunció una empresa conjunta con un grupo de inversionistas mexicanos.
El equipo creará un franquiciado maestro a cargo de desarrollar la marca en el país latinoamericano, sentando las bases para una expansión de Tim Hortons en la región.
“México tiene un mercado cafetero pujante, así que nos sentimos muy optimistas por la oportunidad de hacer crecer la marca a través del país”, dijo en un comunicado el presidente ejecutivo de Restaurant Brands, Daniel Schwartz.
La iniciativa surge en momentos en que se elevan las tensiones transfronterizas entre Estados Unidos y México.
El presidente Donald Trump y otros republicanos están hablando cada vez más sobre la idea de un impuesto fronterizo a las importaciones mexicanas, lo que desbarataría décadas de estrecha cooperación económica. Trump dijo el viernes en Twitter que México se ha aprovechado de Estados Unidos por bastante tiempo al no abordar los déficits en comercio y seguridad en la frontera.
Restaurant Brands, que también es dueña de Burger King, desató su propia controversia transfronteriza cuando se formó en 2014.
La empresa fue creada cuando Burger King Worldwide Inc., con sede en Miami, adquirió Tim Hortons por unos 11 mil millones de dólares y estableció sus oficinas centrales en Canadá.
La medida fue blanco de críticas de legisladores estadounidenses, porque fue percibida como una forma para evitar el pago de impuestos.
