Fitch Ratings redujo la calificación de Petróleos Mexicanos por segunda vez este año, sumiendo a la compañía petrolera más endeudada del mundo en el estatus de basura.
La calificación de Pemex se redujo un nivel a BB+, luego de que Fitch recortara la calificación de México. Casi al mismo tiempo, Moody’s Investors Service cambió la perspectiva del país a negativa, un movimiento que se repitió para Pemex.
Las medidas gubernamentales recientes para salvar a Pemex, incluido un préstamo bancario récord de 8 mil millones de dólares el mes pasado, varios paquetes de reducción de impuestos y una promesa de no emitir nueva deuda este año, no lograron convencer a Fitch de que Pemex podría revertir 14 años de caídas de producción y reducir sus 106 mil 500 millones de dólares de deuda. La perspectiva negativa refleja el potencial de un mayor deterioro crediticio de la compañía a debajo de ccc, dijo Fitch.
Aunque Pemex ha implementado una medida de reducción de costos y ha recibido incentivos, continúa invirtiendo menos de lo que debería en su negocio principal.
