La agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings afirmó la nota de la deuda del Aeropuerto Internacional de Tocumen en BBB, pero revisó la perspectiva de “estable” a “negativa”.
El aeropuerto hizo en 2013 una emisión de bonos de $650 millones con vencimiento en 2023 para financiar parcialmente la construcción del muelle sur, una nueva terminal que duplicará la capacidad de la principal puerta de entrada al país.
Esa deuda está garantizada por un fideicomiso que recibe el 100% de las tasas de salida que pagan los usuarios del aeropuerto.
El contrato de la nueva terminal se lo adjudicó la constructora brasileña Norberto Odebrecht tras una cuestionada licitación. El monto inicial del proyecto sería de $679 millones, pero en el contrato figura la posibilidad de contratar obras adicionales, entre ellas una tercera pista de aterrizaje, que elevarían el monto del proyecto a $936 millones.
Además de la emisión de bonos, Tocumen, S.A –liderada en aquel momento por el exministro de Economía y Finanzas Frank De Lima y por Juan Carlos Pino, gerente de la terminal– obtendría el resto del financiamiento de la venta de los espacios comerciales en la nueva terminal.
Al momento de la emisión se calculó que por esos espacios el aeropuerto obtendría $514 millones, recibidos en tres o cuatro años a partir de 2014.
No obstante, Fitch recoge en su reporte que “la venta de depósitos por llave en mano no se materializó como se había esperado”. Solo para este año se esperaba que las ventas generaran $171 millones. “Como resultado de su aplazamiento, el aeropuerto debería experimentar un déficit en su flujo de caja de aproximadamente $250 millones en 2015”.
Esa “brecha de financiamiento inesperada para cumplir con las próximas obligaciones de gasto en capital” es, según Fitch, “el factor determinante para la acción de clasificación negativa”.
La administración del aeropuerto está buscando alternativas de financiamiento para cumplir con las obligaciones contraídas con Norberto Odebrecht.
La agencia recuerda que “si Tocumen llega a necesitar deuda financiera fresca para cubrir este déficit, tendrá que obtener una exención por parte de los tenedores de bonos”, y advierte de que si una eventual emisión eleva de manera considerable el nivel de endeudamiento, podría producirse una rebaja en la clasificación.
Por el contrario, “la perspectiva podría volver a estable al completarse la terminal sur sin un mayor aumento en el endeudamiento”.
