La agencia Fitch Ratings reafirmó ayer la calificación de riesgo soberano de Panamá en BBB, con perspectiva estable. Panamá permanece así en el segundo escalón dentro del grado de inversión, nivel en el que se ubican los países que se consideran solventes para cumplir con los compromisos de su deuda.
La agencia destaca el crecimiento económico, liderado por la ampliación del Canal y la estrategia de posicionar al país como un centro logístico regional.
Para la entidad, “si el modelo económico es bien administrado, el país puede disfrutar de un crecimiento sostenible en el mediano plazo”.
La estimación gubernamental de crecimiento de 8.5% para 2013 se desacelerará hasta un 6% en 2015, a medida que los proyectos de inversión culminan.
Como el resto de agencias de calificación, la entidad no pasa por alto el deterioro en las cuentas fiscales de los últimos años. “A pesar del crecimiento fuerte, la consolidación fiscal de Panamá ha sido relativamente baja”.
La relación entre deuda y producto interno bruto, que cayó a 38.4% en 2013, se seguirá reduciendo en los próximos dos años, siempre que el Gobierno mantenga los déficits dentro de los lineamientos de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal.