Fitch mantuvo la nota de deuda AA de Gran Bretaña, pero advirtió sobre los riesgos relacionados con una transición potencialmente difícil del brexit.
Crece la preocupación de que Gran Bretaña saldrá de la Unión Europea en marzo sin un acuerdo establecido con Bruselas, resultado que es considerado como el peor escenario y que tendría un impacto desastroso en la economía.
Desde el punto de vista de Fitch, una intensificación de las divisiones políticas en el Reino Unido, tanto sobre los aspectos de la salida del país de la Unión Europea como sobre el marco de las futuras relaciones del Reino Unido y la Unión Europea, han impedido el progreso en las negociaciones del brexit y ha incrementado la probabilidad de un agrio y perturbador brexit sin un acuerdo, dijo.
Tal resultado interrumpiría sustancialmente la actividad aduanera, comercial y económica, y ha llevado a Fitch a abandonar su caso base en el que se basaron previamente las calificaciones.
La incertidumbre en torno al proceso brexit pesa sobre las perspectivas de crecimiento económico, dijo Fitch, y agregó que el PIB de Gran Bretaña podría caer a 1.3% desde el 1.7% de 2017.
S&P Global Ratings mantuvo su calificación AA para la deuda soberana de Gran Bretaña, junto con una perspectiva negativa. Las calificaciones están limitadas por la incertidumbre con respecto a la salida del Reino Unido y su futura relación con la UE, que en nuestra opinión tendrá implicaciones importantes para su economía, dijo la calificadora.
