La agencia de calificación financiera Fitch degradó la nota de riesgo soberano de Brasil , de BB a BB- con perspectiva estable, tras el abandono de la reforma de las jubilaciones, considerada esencial para sanear los déficits públicos.
Este es el segundo golpe que recibe este año la mayor economía latinoamericana, después de que en enero S&P Global Ratings rebajara también su nota de la deuda brasileña al rango de bono basura (BB-), invocando razones similares.
“La degradación [de la nota] de Brasil se debe a sus persistentes y amplios déficits, al elevado y creciente peso de la deuda del gobierno y al fracaso para legislar con reformas que mejoren los resultados de las finanzas públicas”, explicó Fitch en un comunicado.
La agencia se interroga sobre la viabilidad de esa reforma a pocos meses de las elecciones presidenciales y legislativas de octubre, en la cual ningún candidato promercado despunta con fuerza hasta el momento.
Ese calendario significa que la reforma del régimen de jubilaciones será abandonada hasta después de las elecciones y que hay incertidumbre sobre la capacidad del próximo gobierno de garantizar su aprobación de manera oportuna, añade.
El Ministerio de Hacienda emitió por la tarde un comunicado en el cual alega que la deuda pública federal de Brasil tiene actualmente una composición sana, con reducida exposición cambiaria y baja concentración de vencimientos a corto plazo.
