La agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings revisó la calificación de ocho bancos locales de tamaño pequeño y mediano.
Siete de las acciones consistieron en la confirmación de la nota previa que tenían las entidades, mientras que a Banesco le elevó la calificación nacional de largo plazo a BBB(pan) desde BBB-(pan).
Sobre el banco de capital venezolano, la agencia dijo que “el aumento de las calificaciones refleja la mejora en los niveles de capital de la entidad y la estabilidad de sus depósitos. Asimismo, toma en cuenta el menor apetito por riesgo que se refleja en un crecimiento crediticio más bajo”.
Al panameño Banco Aliado la agencia le ratificó la calificación de largo plazo en A+(pan), para lo cual tuvo en cuenta “la calidad alta de su cartera crediticia y su modelo de negocios menos diversificado respecto de entidades mejor calificadas”.
El banco, con un modelo de negocio enfocado en los segmentos comercial y empresarial, cuenta con “niveles adecuados de capital, rentabilidad acorde con su orientación corporativa y fondeo concentrado en depósitos a plazo”, señaló la calificadora.
A Banco Panamá, Fitch le afirmó la calificación nacional de largo plazo en A-(pan). La agencia avala las políticas de riesgo y procedimientos del banco panameño, orientado a los segmentos corporativo, comercial y personal panameño.
Sobre su rentabilidad, señala que es modesta, en línea con el nivel de riesgo conservador de la institución y por debajo de sus pares de la plaza. La agencia cree que la rentabilidad del banco crecerá hasta equipararse con la industria y entiende que para tener unos rendimientos superiores al promedio, el banco tendrá que diversificar sus ingresos y elevar su volumen de negocio.
Banco Panameño de la Vivienda (Banvivienda) mantiene la calificación A(pan) para el largo plazo, pero mejora la perspectiva de estable a positiva por el fortalecimiento del patrimonio.
Banvivienda reportó en 2016 mayores utilidades que el año anterior. Según la calificadora, las presiones en el margen de interés neto (la diferencia entre el interés que paga a depositantes y el que cobra a clientes de préstamos) y mayores costos por provisiones fueron compensados con mejoras en eficiencia.
“Fitch anticipa que la rentabilidad mantendrá una tendencia creciente moderada. La agencia prevé que los márgenes seguirán presionados por la competencia alta en Panamá y que mejoras adicionales en eficiencia tendrían un impacto modesto en el mediano plazo”.
Para la estatal Caja de Ahorros, la agencia ratificó la calificación nacional en AA+(pan). La nota refleja el soporte que recibiría por parte del Gobierno en caso de requerirlo.
La agencia destaca la posición de la Caja de Ahorros en el financiamiento hipotecario, en el que ocupa la tercera posición de la plaza por tamaño de cartera, con una participación cercana al 10%.
En el lado negativo, la cartera de préstamos registró“niveles de morosidad consistentemente superiores a la media del sistema bancario panameño, derivados del perfil de riesgo de su segmento objetivo”. Esta debilidad cuenta con el respaldo de una cobertura amplia de garantías.
Fitch afirmó la calificación nacional de largo plazo de Credicorp Bank en AA-(pan), la misma nota asignada a una emisión de deuda del banco.
Las calificaciones, según la agencia, reflejan “el perfil financiero bueno del banco, con una capacidad de absorción de pérdidas amplia, una calidad de cartera adecuada e indicadores de rentabilidad estables”.
Su participación en el mercado es pequeña (sus préstamos representan el 1.7% del total), producto de una elevada competencia.
La agencia resalta que la rentabilidad del banco es estable, el margen de interés relativamente bueno y el gasto de provisiones bajo. Donde observa capacidad de mejora es en la eficiencia operativa.
De las revisiones publicadas recientemente por Fitch, la única que es de carácter internacional corresponde a Multibank. El banco panameño se mantiene en BBB- con perspectiva estable, un reflejo de “su calidad de activos buena, métricas de rentabilidad consistentes y perfil de liquidez adecuado”.
Al cierre de 2016, el indicador de cartera vencida se deterioró ligeramente por “un solo caso que no solo afectó a Multibank, sino a una parte importante del sistema panameño.
Este crédito —del que la agencia no ofrece mayor detalle— representa cerca de 30% de la cartera vencida”, pero la agencia cree que su recuperación es “altamente probable” y espera que el indicador de cartera vencida recupere niveles anteriores.
Sobre la rentabilidad del banco, la agencia cree que las métricas son adecuadas y se han mantenido consistentes, pero señala como un reto la diversificación de los ingresos.
Por último, la calificación nacional de Towerbank fue reafirmada en A(pan). El banco cuenta con una calidad buena de activos, niveles de liquidez adecuados y una rentabilidad estable pero modesta, según el reporte.
La agencia cree que su capacidad de crecimiento orgánico está restringida por la generación baja de utilidades. El perfil conservador del banco deriva en que Towerbank posee una calidad de cartera “mejor que la mayoría de sus competidores”, destaca Fitch.
Al cierre de febrero pasado, todo el sistema bancario nacional contaba con $100 mil 606 millones en activos, 4.7% más que en febrero de 2016. La cartera crediticia, el principal componente de los activos, totalizó $64 mil 427 millones, un 4.6% más, mientras que los depósitos sumaron $73 mil 830 millones, un 4.8% más.
