Ford Motor Co., que cuenta con que China lo ayudará a reactivar su marca Lincoln, está tratando de acelerar los planes para comenzar a construir sus modelos de lujo en ese país y evitar los aranceles producto de la guerra comercial del presidente Donald Trump, que han minado las ganancias.
Ford, que había planeado comenzar la producción de modelos de Lincoln en China a fines de 2019 con un socio local, está tratando de adelantar ese plazo, aunque sea ligeramente, para ayudar a eludir los aranceles que China implementó en represalia a los gravámenes de la administración Trump.
“Lo que queremos hacer es acelerar eso”, dijo en una entrevista Joy Falotico, jefa de Lincoln y directora de marketing de Ford. “Buscaremos oportunidades, pero es una gran misión y creo que no será un cambio significativo en nuestros planes.”
Incluso un pequeño avance ayudaría a Lincoln, que carece de la producción local que la mayoría de sus competidores tiene en China.
