La diversidad de amenazas agrosanitarias existentes en el mundo globalizado en que vivimos es uno de los grandes retos para garantizar la seguridad alimentaria y nutricional, y la estabilidad de la producción agropecuaria.
Para enfrentar estas amenazas, los países disponen de sistemas modernos de sanidad agropecuaria y cuentan con mecanismos de coordinación estructurados. En este sentido, la región mesoamericana ha realizado importantes avances en materia de prevención, control y erradicación de enfermedades y plagas, así como en todo lo relacionado con la inocuidad de los alimentos. Sin embargo, las amenazas agrosanitarias no conocen fronteras y la región sigue siendo vulnerable a brotes de plagas y enfermedades que se podrían prevenir y mitigar mediante la implementación de sistemas nacionales de sanidad agropecuaria e inocuidad de los alimentos de alta calidad técnica.
Para ello es importante adoptar una visión más integral y holística como el enfoque una salud. Dicho enfoque promueve una mayor intersectorialidad y la consolidación de alianzas estratégicas entre los distintos organismos de cooperación internacional en la materia, con el fin de apoyar a los países en el fortalecimiento de sus servicios veterinarios, de salud pública, de sanidad vegetal, sanidad forestal, sanidad acuícola y de inocuidad alimentaria.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) brinda asistencia y contribuye con el fortalecimiento de las capacidades técnicas e institucionales de los países para mejorar la salud animal y vegetal y la inocuidad de los alimentos, así como en el desarrollo de sistemas de información y mecanismos de coordinación sanitaria entre países. Es necesario fortalecer una visión regional de sanidad agropecuaria, lo cual requiere esfuerzos conjuntos y una mayor coordinación entre países. Avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible no será posible si no se avanza decididamente en la gestión de riesgos sanitarios, fitosanitarios y de inocuidad alimentaria de forma eficiente, articulada y coordinada entre las instituciones y países.
El autor es oficial de Agricultura de la FAO para Mesoamérica.