NUEVOS MIEMBROS DE LA UE NO ACEPTAN LA MONEDA úNICA

Fragilidad del euro afecta integración

Fragilidad del euro afecta integración
INTEGRACIÓN. Siete de los 10 ex países comunistas que se han incorporado a la UE aún no han adoptado la moneda.

La crisis de deuda de la zona del euro da a Polonia, la República Checa y Hungría una excusa para postergar la decisión de incorporarse a la moneda única.

Los miembros orientales más grandes de la Unión Europea desaceleran los preparativos para el euro en momentos en que los Gobiernos occidentales se esfuerzan por poner fin a una crisis de deuda que en mayo estuvo a punto de desintegrar la moneda.

Al no haber un cronograma fijo, la compra de los bonos de esos países ya no es una apuesta unilateral a una caída de los rendimientos, dijeron inversores como Jean-Dominique Butikofer, que contribuye a la administración de unos mil millones de dólares de deuda de mercados emergentes en Union Bancaire Privée en Zúrich.

Los gobiernos desde Varsovia a Budapest se muestran más renuentes a adoptar las normas fiscales estrictas destinadas a evitar una nueva crisis que debaten los gobernantes de la zona del euro en Bruselas.

Siete de los 10 ex países comunistas que se han incorporado a la UE desde 2004 aún no han adoptado la moneda.

“Es una excusa conveniente y puede distraer de algunas de las medidas que tienen que tomar en el plano local para resolver déficits presupuestarios y cambios estructurales”, dijo Nigel Rendell, un economista de RBC Capital Markets en Londres. La desaceleración de los preparativos afecta la “credibilidad en relación con las reformas estructurales”, dijo Michael Ganske, jefe de análisis de Commerzbank AG en Londres. “Para políticos y Gobiernos es un buen argumento decir que la zona del euro tiene este problema y que, por lo tanto, hay que esperar.

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