El presidente Nicolas Sarkozy dijo que Francia se sumará al Reino Unido en aprobar un impuesto a las bonificaciones, y que estos países “mostrarán el camino” en materia de tributación del sector financiero.
“Solo podemos gravarlos si los gravamos en ambos lados del canal” de la Mancha, dijo Sarkozy en Bruselas. “En la decisión que Gordon y yo estamos tomando juntos, queremos y esperamos que otros hagan lo mismo, porque estamos en un mundo globalizado. Espero que muchos jefes de Estado declaren que se nos unen”. Sarkozy no dio detalles del plan francés.
Francia y la Gran Bretaña son los primeros países desde el comienzo de la crisis financiera que han fijado la mira en las bonificaciones mediante un impuesto. Es improbable que la canciller alemana Angela Merkel siga su ejemplo.
El jefe ejecutivo de Deutsche Bank AG, Josef Ackermann, dijo que los bancos de Alemania practicarán la moderación por sí mismos en materia de remuneraciones.
El ministro de Finanzas británico, Alistair Darling, dijo el 9 de diciembre que todos los bancos del Reino Unido que otorguen bonificaciones discrecionales de más de 40 mil dólares entre ahora y el mes de abril deberán pagar un impuesto de un 50%. Francia pondrá en vigor un impuesto el año próximo sobre las bonificaciones de los banqueros del 2009, dijo Sarkozy.
El impuesto se aplicará a las bonificaciones que superen los 40 mil dólares, dijeron dos funcionarios.
A instancias de Sarkozy, los banqueros accedieron este año a fijar límites a las bonificaciones. Las bonificaciones garantizadas se limitarán a un año, al menos la mitad de las bonificaciones se prorrogarán, y al menos un 50% se pagarán en acciones, dijo la Federación Bancaria Francesa en París.
“En el 2009, el sector financiero estaba en tal situación que tuvo que recurrir al dinero de los contribuyentes”, dijo la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, en París.
