Las acciones de Freeport-McMoRan tocaron ayer un máximo de 16 meses, después de que la empresa se mostró optimista por el reciente avance en las negociaciones con Indonesia para resolver una larga disputa por permisos para su mina Grasberg.
Los ajustados suministros globales de petróleo ayudaron a elevar el precio del cobre a máximos de dos años, lo que impulsó los papeles de la empresa alrededor de un 15%.
Freeport, la mina de cobre más grande del mundo que cotiza en bolsa, reportó que su ganancia y producción en el segundo trimestre incumplieron las expectativas, reflejando una huelga en curso en Grasberg.
Pero los inversores miraron más allá de “otro trimestre difícil y otra orientación a la baja” para enfocarse en los sólidos precios del cobre y los comentarios positivos de Freeport respecto a las negociaciones en Indonesia, afirmó el analista Jeremy Sussman, de Clarksons Platou Securities.
Freeport reanudó las exportaciones de concentrado de cobre desde Grasberg en abril tras interrupciones de 15 semanas vinculadas a la disputa por los permisos.
Una licencia temporal que permite las exportaciones de concentrado de cobre expira el 10 de octubre y aún no se halla una solución permanente.
“Nos sentimos alentados por el avance reciente en nuestras negociaciones con el Gobierno indonesio para resolver temas que involucran nuestros derechos contractuales”, comentó en un comunicado el presidente ejecutivo de Freeport, Richard Adkerson.
