Los servicios meteorológicos de la región pronosticaron entre 12 y 14 frentes fríos que pueden llegar a afectar la producción agropecuaria de la región mesoamericana, incluida Panamá, entre diciembre de 2017 y marzo de 2018.
Las condiciones de temperatura y humedad por frentes fríos pueden incrementar la incidencia y severidad de la roya y broca del café en Centroamérica, advirtió el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa).
También se espera un aumento de la presencia del vector del Huanglongbing (HLB) para el sur de México, norte de Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Esta peste, también conocida como la enfermedad de los cítricos o retoños amarillos, es considerada la más destructiva de los cítricos, por la rapidez con la que se dispersa.
La enfermedad de los cítricos no tiene cura y se aloja en los conductos vasculares de los árboles. Las hojas de las plantas, una vez infectadas por esta bacteria, se manchan y el árbol se debilita y muere.
Según el Oirsa, también puede existir un incremento considerable de la incidencia de la sigatoka negra (micosphaerella fijiensis) en plantaciones de banano y plátano, así como afectaciones o pudriciones vasculares causadas por el hongo fusarium y la bacteria erwinia.
En el caso de Panamá, los especialistas del Foro del Clima de América Central pronosticaron frentes fríos para la provincia de Bocas del Toro y la costa del Caribe entre mediados de enero y febrero, manifestó Alcely Lau, gerente de Investigación y Aplicaciones Climáticas de la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., (Etesa).
Se estima que la llegada de los frentes puede originar lluvias y viento norte con impactos significativos y que por lo menos uno o dos de estos pueden alcanzar el sur de la región hasta ser sensibles en Panamá, informó la representante de Etesa.
“Los frentes fríos son fenómenos atmosféricos que se caracterizan por precipitaciones y vientos intensos. Estos fenómenos tienen una duración de tres días”, aseguró Lau.
Para tratar de mitigar los daños, el Oirsa recomienda evitar el cultivo de hortalizas en zonas altamente susceptibles a heladas o que se desarrollen bajo ambientes controlados.
El organismo internacional también sugiere incrementar la vigilancia epidemiológica fitosanitaria para el monitoreo de plagas, desarrollar adecuados procesos de labranza y fertilización del suelo evitando el exceso de fertilizantes nitrogenados.
Los productores deben desarrollar procesos adecuados en el tratamiento de las semillas, programar fechas de siembra de cultivos para evitar la coincidencia de plagas, entre otros.


