El gigante estadounidense General Electric (GE) anunció otro recorte de dividendos, en medio de pérdidas continuas, y reveló que los reguladores estadounidenses ampliaron una investigación sobre la contabilidad de la compañía.
GE reportó una pérdida en el tercer trimestre de $22,800 millones, tras una rebaja masiva en el valor de los activos clave del gigante industrial en crisis, una medida que provocó un nuevo escrutinio por parte de las autoridades estadounidenses. El presidente ejecutivo de la compañía, H. Lawrence Culp, quien fue nombrado a principios de octubre para liderar una recuperación, también anunció un plan para dividir el problemático sector de energía y señaló que un cambio de tendencia llevará tiempo.
Los inversionistas tenían la esperanza de que Culp cambiara la suerte de la compañía y las acciones subieron en las operaciones previas a la apertura del mercado, tras la publicación de los resultados.
