La situación es tan desesperada para General Motors Corp. y Ford Motor Co., los dos mayores fabricantes de vehículos de Estados Unidos, que decidieron vender sus principales fuentes de ganancias para pagarles a los bonistas: los préstamos para automóviles que cualquier banco adoraría tener en su cartera.
GM y Ford, debilitadas por la competencia de precios, menores ventas y calificaciones de créditos a nivel basura, deben enfrentar vencimientos récord de deudas este año. Necesitan juntar casi 11 mil millones de dólares dentro del próximo mes, y un total de 43 mil millones este año.
El monto es igual a casi la mitad del efectivo que tenían en septiembre. "Si no ganan dinero con su actividad principal, hacer autos, no lo van a lograr", dijo John Walsh, que tiene bonos de GM y Ford vencederos este año entre los mil millones que supervisa en American Century Investment Management en Mountain View, California.
Walsh dijo que no comprará obligaciones de GM o Ford para reemplazar a las que vencen. GM, de Detroit, y Ford, de Dearborn, Michigan, colocaron 38 mil millones en préstamos a los consumidores el año pasado.
El efectivo de esas ventas les permitirá pagar los primeros bonos que vencen desde que los fabricantes fueron despojados de su calificación crediticia de grado de inversión ocho meses atrás.
Los rendimientos de los títulos de la deuda de GM con vencimiento en el 2023 subieron unos 3 puntos porcentuales.

