La necesidad de combustibles entre los residentes de La Florida, Estados Unidos, área fuertemente golpeada por el huracán Irma, tendrá repercusión en el bolsillo de los consumidores en Panamá.
Debido a la demanda de los derivados, hasta ayer la tendencia en el precio de la gasolina de 95 octanos era de un alza de 14 centésimos por litro o 52 centésimos por galón, de acuerdo con cifras preliminares de la Secretaría Nacional de Energía. Con esta tendencia, el galón de gasolina de 95 octanos pasaría de $2.86 a $3.38.
“Los precios de derivados en la Costa del Golfo de Estados Unidos han subido a causa de los huracanes, pero el suministro en Panamá no está en peligro”, dijo a este diario el secretario de Energía, Víctor Urrutia.
El litro de gasolina de 91 octanos también registraba una incremento de 6 centésimos por litro o 24 centésimos por galón, mientras que el costo del diésel mostraba un alza de 5 centésimos por litro o 18 centésimos por galón. Suponiendo que este incremento se mantenga, el galón de la de 91 octanos aumentaría de $2.78 a $3.02, mientras que el galón de diésel se incrementaría de $2.38 a $2.56.
Los precios oficiales del incremento en los combustibles regirán a partir del próximo viernes 15 de septiembre hasta el viernes 29 de septiembre. Hoy se deben dar a conocer por la Secretaría Nacional de Energía.
Florida es el mayor mercado de gasolina de Estados Unidos después de California y Texas, según un reporte de Bloomberg. El estado recibe casi toda su gasolina a través de sus puertos.
Si bien, el puerto de la Bahía de Tampa y el puerto de Everglades, que en conjunto gestionan unos 700 mil barriles diarios de petróleo, no habían abierto hasta ayer, se tiene previsto reiniciar rápidamente las operaciones.
El combustible tardará días en llegar a las estaciones minoristas en Estados Unidos, dado que la prioridad son los servicios de emergencia, los camiones de los servicios públicos y los equipos que despejan los caminos, indica el reporte.
La semana pasada, Florida ordenó la evacuación de más de 6 millones de personas.
“No hay suficiente combustible para los servicios de emergencia, para no hablar de las personas que están tratando de volver a Florida”, declaró a Bloomberg Patrick DeHaan, analista sénior de petróleo de GasBuddy, con sede en Boston.
