La economía de Japón se expandió a una tasa anualizada de 4% entre abril y junio, su sexto trimestre consecutivo de crecimiento, liderada por el consumo privado y el gasto de capital, un dato que destacó la solidez de la demanda doméstica.
Las cifras oficiales difundidas ayer mostraron que la tasa de crecimiento del segundo trimestre fue la más acelerada desde el período enero-marzo de 2015.
La lectura preliminar del producto interno bruto (PIB) se compara con una mediana de 2.5% anualizada estimada por analistas en una encuesta de Reuters y sigue a una expansión revisada de un 1.5% anualizado en el trimestre anterior, de acuerdo con los datos de la oficina del gabinete.
En la comparación trimestre a trimestre, el PIB trepó un 1%, frente a una expansión de 0.6% anticipada por analistas.
Se espera que el crecimiento económico continúe en los próximos trimestres, lo que ofrecería al Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés) esperanzas de que el ajustado mercado laboral esté finalmente impulsando el gasto del consumidor, algo que a su vez contribuiría a generar una inflación sostenida.
“Los motores que representan el gasto del consumidor y el gasto de capital estuvieron bien, ambos, en el segundo trimestre y esa es la razón para que la demanda haya sido tan sólida”, dijo Hidenobu Tokuda, economista sénior de Mizuho Research Institute.
“El ritmo del crecimiento podría moderarse levemente, pero todavía estamos en modo de recuperación. Esta es una evolución muy buena para la inflación”, añadió.
