El gasto familiar de Japón en junio registró su mayor salto desde 2015 y la disponibilidad de empleos creció a un máximo de 43 años, en una señal de que el ajustado mercado laboral está ayudando a impulsar los sueldos y el gasto del consumidor, aunque de manera gradual.
El índice subyacente de precios al consumidor subió apenas 0.4% interanual en junio, sin cambios frente al mes anterior y lejos de la ambiciosa meta de 2% del Banco de Japón, subrayando la persistente debilidad de la inflación.
En una señal alentadora para el consumo privado, que representa cerca de 60% de la economía, el gasto familiar creció 2.3% en el año a junio, su primer alza en 16 meses y el mayor aumento interanual desde agosto de 2015, mostraron datos del Ministerio de Asuntos Internos y Comunicaciones.
Eso se compara con la estimación promedio de economistas de un avance de 0.6% en un sondeo de Reuters. Una serie de reportes ha apuntado a un crecimiento estable de la tercera economía del mundo entre abril y junio, respaldando la visión optimista del banco central.