General Mills Inc. está empleando la táctica preferida de la industria alimentaria para hacer frente al debilitamiento en las ventas: reducir costos.
El gigante de los alimentos envasados, que lidia con una caída en sus negocios de yogur y cereales, impulsó los márgenes operativos al reducir gastos en el trimestre pasado.
La estrategia ayudó a que la ganancia superara las estimaciones de los analistas, a pesar de un crecimiento de ventas que el presidente ejecutivo, Jeff Harmening, describió como “muy por debajo de nuestros estándares”.
El desafío ahora es reactivar las ventas en un momento en que los competidores están poniendo la mira en la empresa y las marcas icónicas de General Mills pierden lustre frente a los consumidores. Chobani, un negocio que apenas existía hace una década, se ha convertido en la primera marca de yogur en Estados Unidos. Y esa empresa reveló planes esta semana para comenzar a vender otra variedad además de su clásico yogur griego, una amenaza directa a la marca Yoplait de General Mills.
Eso ejerce más presión sobre Harmening para ajustar los gastos mientras trata de fomentar un cambio.
General Mills mantendrá“un ojo agudo en nuestra eficiencia”, dijo en un comunicado.
Harmening, quien lleva más de 20 años con General Mills, se convirtió en presidente ejecutivo a principios de este mes. Toma el timón de una compañía que lleva tres años consecutivos de ventas a la baja, caídas que se extenderían al año fiscal que termina en mayo de 2018, predicen los analistas.
Márgenes más amplios Excluyendo algunos artículos, la ganancia ascendió a 73 centavos de dólar por acción el último trimestre, superando la estimación promedio de 71 centavos. El margen de utilidad operativa -una medida seguida de cerca- creció 2.5 puntos porcentuales a 16%. Las ventas, por su parte, cayeron 3.1%, a $3 mil 810 millones en el periodo que finalizó el 28 de mayo.
