La firma McDonald’s anunció ayer una profunda reorganización de la compañía, en un intento por reinventar su estructura de gestión y generar el crecimiento ante los malos resultados financieros que viene acumulando.
“Los números no mienten”, reconoció el presidente de la compañía, Steve Easterbrook, al justificar el “giro radical” en la gestión de la cadena de comida rápida, que tiene distribuidos unos 36 mil locales en todo el mundo.
La firma, con sede en Oak Brook, en el estado de Illinois, una de las marcas más conocidas mundialmente, tuvo un descenso del 33% en sus beneficios en el primer trimestre y sus ingresos bajaron un 11%.
En el ejercicio del año pasado, las ganancias bajaron un 15% y los ingresos descendieron un 2%, con una caída de ventas del 4% solo en los restaurantes de la compañía, frente a un ligero crecimiento de los locales operados con franquicia.
Ya desde que publicó los últimos resultados trimestrales, el pasado 22 de abril, la compañía anunció que daría a conocer los pilares de lo que sería su “giro radical” en el negocio, con el fin de hacer frente a la caída de las ventas que viene registrando.
En un comunicado, en un video explicativo y una conferencia telefónica con inversores, Easterbrook y otros directivos detallaron la reorganización de la estructura de la empresa, que quedará dividida en cuatro segmentos.
Uno de ellos será el de Estados Unidos, donde McDonald’s concentra el 40% de sus ventas, y los otros tres estarán repartidos en áreas geográficas según el desarrollo comercial que tiene la cadena de comida rápida, no por la vecindad de las naciones.
El área en la que McDonald’s tiene una posición establecida y que genera otro 40% de los ingresos, incluirá Australia, Canadá, Francia, Alemania y el Reino Unido. Otra, con una expansión “relativamente alta” y que aporta el 10% de los ingresos, incluirá, entre otras naciones, China, Rusia y España.
