Chile expandió su campaña de austeridad, prometiendo ahorros por $4,600 millones durante los próximos cuatro años a medida que intenta reducir el déficit fiscal y restaurar la calificación crediticia del país.
El gobierno ahorrará $1,150 millones al año mediante la reducción de compras de computadoras, automóviles y otros bienes, al tiempo que disminuirá el gasto discrecional y los programas mal evaluados, dijo el ministro de Hacienda Felipe Larraín.
“Necesitamos hacer espacio para programas como sala cuna, educación temprana y disminuir las listas de espera en salud”, dijo Larraín, mientras advirtió que este no era el final de los anuncios de austeridad.
“Tenemos que seguir trabajando en el presupuesto”.
Larrain anunció $500 millones en medidas de austeridad el mes pasado, al tiempo que exigió que las empresas estatales, como el gigante del cobre Codelco, también aumenten los ahorros.
Sin embargo, incluso con el anuncio, el gobierno todavía no alcanza los $7,000 millones en ahorros prometidos por el presidente Sebastián Piñera de cara a las elecciones de diciembre.
Para empeorar las cosas, Larraín anunció que su ministerio había descubierto $5,570 millones en compromisos de gasto no financiados.
“La situación fiscal es aún peor de lo que habíamos imaginado”, dijo el ministro de Hacienda en ese momento.
Standard & Poor’s Global Ratings y Fitch Ratings, ambos, rebajaron la calificación crediticia de Chile el año pasado ante el aumento del déficit presupuestario y del gasto fiscal y la desaceleración de la economía.
Larraín, quien asumió el cargo en marzo, se ha comprometido a reducir el déficit mientras busca revertir la rebaja de calificación en cuatro años.
