El nuevo Gobierno de Italia no pretende dejar de cumplir las reglas de la Unión Europea (UE) sobre el déficit público, aseguró en una entrevista el ministro de Economía, Pier Carlo Padoan, saliendo al paso de rumores que afirmaban lo contrario.
En un principio circularon indicios de que el primer ministro Matteo Renzi podría buscar que se rebajaran las metas de austeridad con el fin de forjar un ambicioso programa de reformas.
El año pasado Renzi dijo que la exigencia de la UE de que el déficit se mantuviese por debajo del 3% del PIB había quedado “desfasada”.
“No nos podemos permitir ir más allá del 3%”, dijo Padoal al diario económico Il Sole 24 Ore.
“Sería un error. Si conseguimos crecer con reformas estructurales, automáticamente ganaremos más margen en las cuentas públicas”, dijo.
El mensaje llega justo un día después de que la Comisión Europea reprochase a Italia su elevada deuda y su baja productividad.
Además, tuvo lugar el día de la primera cumbre de Bruselas con Renzi como flamante jefe de Gobierno italiano.
El mes pasado, el Ejecutivo de la UE dijo que el déficit de Italia permanecería en el 2.6% del PIB en este año y caería al 2.2% en 2015, mientras la deuda permanecerá por encima del 132% del PIB, más del doble del límite de la UE del 60%.