A escasos meses de que se termine su mandato, el presidente Juan Carlos Varela extendió el alcance del bono de $10 mil que entrega a las familias que compran viviendas hasta por $60 mil.
Ahora, la medida aplica, al igual que en la provincia de Panamá y Panamá Oeste, en los principales distritos de Colón, Veraguas, Herrera, Los Santos, Chiriquí, Coclé y y Bocas del Toro.
Con el ajuste, también se incrementó de mil 200 dólares a mil 500 dólares el ingreso mensual ordinario de las familias que opten por este beneficio.
Tradicionalmente se tenía la idea de que los costos de construcción en el interior del país eran más bajos que en la ciudad. Pero hoy día, a escala nacional, el costo de construcción es igual en el interior que en la ciudad capital, asegura Héctor Ortega, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción.
Héctor Ortega, presidente de la Capac.
“Esta es una buena herramienta para brindarles a los panameños que viven en las provincias una vivienda digna”, sostiene Ortega.
El subsidio de vivienda lo cobra directamente el promotor al Estado, a través del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot).
“Si la casa cuesta $ 60 mil, el dueño de la casa paga $50 mil y los otros $10 mil se lo paga el Estado a los promotores”, dijo el presidente de la Capac.
Para optar por el beneficio que al final incrementa sus ventas, los promotores tienen que estar inscritos en el programa de bono solidario y formalizar otros parámetros, como por ejemplo, que el proyecto cumpla con un mínimo de tamaño de terreno y vivienda.
Actualmente hay cerca de 200 promotoras inscritas en este programa.
Le corresponde al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) depositar anualmente, en el Banco Nacional de Panamá, los recursos asignados en el presupuesto para el Fondo Solidario de Vivienda (FSV), cuya vigencia será hasta el 31 de diciembre de 2019.
Ni la Presidencia ni el Miviot han podido aclarar cuánto representará en dinero la extensión del subsidio.
