El gobierno de Mauricio Macri defendió ayer ante el Congreso el acuerdo que se había firmado con el grupo empresarial liderado por el padre del mandatario para cancelar una deuda que contrajo cuando administró el servicio postal del país y advirtió que será difícil mejorar sus condiciones.
“Hicimos lo mejor posible para cobrar la deuda del Estado. Ya sé, es poco”, reconoció el ministro de Comunicación, Óscar Aguad, al comparecer ante una comisión del Congreso para dar explicaciones sobre el controvertido arreglo con Correo Argentino S.A., empresa perteneciente al Grupo Macri —cuyo titular es el magnate Franco Macri— que administró al servicio postal desde los años 90 hasta su estatización a principios de este siglo.
El presidente Macri ordenó la semana pasada dejar sin efecto el arreglo para cancelar la deuda cercana a los 300 millones de pesos (18 millones de dólares) a raíz del escándalo político que desató por tratarse de una empresa vinculada a su familia.
Además de acusaciones por presunto choque de intereses, una fiscal ante la Cámara en lo Comercial que debe homologar el convenio dictaminó que sus cláusulas suponen un perjuicio para las arcas públicas.
Atendiendo la orden presidencial, los abogados del Estado solicitaron la víspera ante dicho tribunal desestimar el acuerdo que se había firmado. La cámara no se expidió todavía y convocó a las partes a una audiencia para el 16 de marzo.
Aguad, responsable del área que llevó adelante las negociaciones con la empresa de la familia de Macri, reivindicó el acuerdo original porque le permitía al Estado cobrar al menos parte de una deuda que quedó reducida al 10% del capital como consecuencia de la inflación en la última década.
“Obviamente hay un enorme quebranto en perjuicio del Estado”, admitió Aguad, pero también cuestionó la inacción de los gobiernos anteriores, que en los últimos 14 años no le buscaron una solución a la disputa.