El gobierno socialista español alcanzó un principio de acuerdo con su principal aliado, el partido de izquierda radical Podemos, para los presupuestos de 2019 que contemplan un notable aumento del salario mínimo e impuestos sobre las grandes fortunas.
El acuerdo entre los socialistas, en clara minoría parlamentaria con 84 diputados sobre 350, y Podemos será presentado en Bruselas la próxima semana, pero requerirá del apoyo en el Congreso de los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes para ser aprobado.
“Es urgente revertir las cicatrices de la austeridad”, escriben en el preámbulo del acuerdo firmado por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el jefe de Gobierno, Pedro Sánchez, llegado al poder en junio tras remover del cargo con una moción de censura al conservador Mariano Rajoy.
El pacto prevé un aumento del 22.3% del salario mínimo mensual, de 853 dólares a mil 44 dólares medidos en 14 pagas (1,218 dólares en 12 mensualidades).
La medida costará 394 millones de dólares al Estado, según el texto difundido. El gobierno y sus aliados también confirmaron su voluntad de indexar las pensiones con la inflación, lo que supondría 858 millones de dólares más, una de las mayores partidas de gastos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) había desaconsejado a principios de octubre esta medida, señalando que podía poner en peligro la viabilidad financiera del sistema. Los dos partidos se fijan también como objetivo luchar contra el incremento de los alquileres que sufren grandes ciudades, como Madrid y Barcelona.
