El sindicato de Escondida en Chile, la mayor mina de cobre del mundo, acudiría hoy a una reunión con la empresa convocada por el Gobierno para acercar posiciones en medio de una huelga que suma seis días y que ha impulsado con fuerza el precio del metal.
Según confirmaron las partes ayer, el Gobierno cursó una invitación que pretende sentar nuevamente al gremio y a la minera -controlada por BHP Billiton- en una mesa negociadora que ayude a poner fin a una paralización que comenzó la semana pasada.
“Tenemos una reunión mañana (miércoles) a las 11 de la mañana”, dijo a Reuters Carlos Allendes, portavoz del sindicato que agrupa a más de 2 mil 500 operarios de Escondida y que ha advertido que está preparado para extender la protesta por hasta dos meses.
Una portavoz de BHP, en tanto, confirmó que había recibido la invitación, pero dijo que todavía evaluaba si acudirá al encuentro.
La minera global se vio forzada el fin de semana a declarar fuerza mayor en sus despachos debido a la paralización.
Más temprano, la ministra portavoz de Gobierno, Paula Narváez, dijo a periodistas que esperaba que la reunión “permita llegar a un acercamiento entre las partes y se pueda resolver esta huelga lo antes posible”.
Los operarios sindicalizados, que se mantienen instalados en un campamento provisional a las afueras de la mina, acusan a la empresa de intentar rebajar derechos obtenidos y diferenciar beneficios entre trabajadores nuevos y antiguos.
Mientras, la compañía afirma que la última oferta que presentó recogía el resultado de las discusiones sostenidas desde diciembre.
Las partes también mantienen diferencias por el número de trabajadores que debe facilitar el sindicato para mantener los servicios mínimos y evitar daños a los equipos e instalaciones.
La invitación ocurre luego de que el fin de semana la empresa denunció actos violentos tras la supuesta irrupción de un grupo de 300 encapuchados desde el campamento del sindicato, lo que fue negado por el gremio.
