El principal ente del sistema de control estatal de divisas, en vigor en Venezuela desde 2003, acentuó desde ayer la fiscalización previa y posterior sobre los bienes importados y sus responsables, en un empeño por evitar fraudes que han sido reconocidos por el propio Gobierno.
La Comisión de Administración de Divisas ha introducido una serie de reformas a los requisitos que los importadores deben cumplir a la hora de solicitar al Estado montos en monedas internacionales, que aparecen publicadas en Gaceta Oficial. Entre las modificaciones al régimen de “importaciones productivas”, destaca una que obliga a los importadores a detallar la procedencia de los montos en moneda nacional requeridos para la obtención de divisas.