La reconstrucción después del letal paso del huracán Harvey por Texas podría resultar positiva para el mercado petrolero en unos meses, según Goldman Sachs Group Inc.
Más de la mitad de la capacidad de refinación de petróleo de Estados Unidos (EU), que se paralizó a causa de los vientos y lluvias de Harvey, estará de nuevo en operación mañana, dijeron analistas de Goldman, entre ellos Damien Courvalin.
El tiempo seco después de la tormenta debería ayudar a minimizar la pérdida de demanda de gasolina y diésel, según el banco.
El procesamiento restringido de gas líquido de petróleo podría con el tiempo impedir y posiblemente revertir la recuperación en la producción de shale de EU, escribieron los analistas en la nota. El aumento de la actividad a raíz de la tormenta podría impulsar la demanda de petróleo a largo plazo a medida que la gente reconstruya casas y haga nuevas compras.
“El potencial de cierta reducción de la producción estadounidense en tierra y la probable recuperación de la demanda durante la reconstrucción sugieren que el impacto en definitiva podría ser ligeramente positivo después de unos meses”, dijeron. “Tal resultado sería en última instancia un apoyo para la demanda de petróleo de EU”.
Goldman cree que su evaluación podría invalidarse si el huracán Irma, una tormenta de categoría 4 que está cerca de las islas de Sotavento, hace un aterrizaje violento en la costa este del sur de EU y Florida porque la región tiene poca infraestructura petrolera y el efecto de la tormenta se sentiría sobre todo en la demanda, según el informe.
El crudo West Texas Intermediate cayó un 0.2% respecto a su precio anterior a que el huracán tocara tierra después de bajar hasta un 4%.
A medida que las refinerías a lo largo de la costa del Golfo vuelven a funcionar, cerca de 2 millones de barriles diarios de capacidad permanecerán fuera de línea hasta mañana jueves, frente al pico de 4.6 millones, según estimaciones de Goldman. Alrededor de 1.4 millones podrían permanecer inoperativos hasta mediados de septiembre. En total, la tormenta habrá agregado cerca de 40 millones de barriles a las existencias de crudo estadounidenses en el mes siguiente a la llegada de Harvey, según el banco.
