El descontento de un gran número de usuarios en las redes sociales hizo que Google eliminase su contador de calorías, una semana después de haberlo puesto en operación en Google Maps.
La periodista tecnológica Taylor Lorenz expresó a través de Twitter que la función podía ser “extremadamente perjudicial” para personas con trastornos alimenticios y, en general, bastante “avergonzante”.
