Mientras que el primer ministro griego Alexis Tsipras es castigado por los mercados con cada giro de sus negociaciones de deuda, el resto de la región euro está protegido por el 1.3 millón de millones de dólares del banco central.
El plan del Banco Central Europeo de comprar por lo menos 1.3 millón de millones de dólares de bonos para aumentar la inflación en toda la unión monetaria protege a las otras naciones deudoras del bloque en la última fase de la crisis griega.
El costo de endeudamiento de Italia, España y Portugal apenas se ha movido aun cuando los rendimientos griegos subieron luego de la victoria electoral de Tsipras el 25 de enero.
El ministro de Finanzas de Grecia, Yanis Varoufakis, mantendrá una segunda reunión con sus colegas de la zona euro mañana después de no lograr acordar una fórmula para mantener el país a flote esta semana.
Sin embargo, a diferencia de etapas anteriores de la crisis de deuda de Europa, cuando la pertenencia de Grecia al euro estaba en duda, los inversores siguen financiando a Italia, España e Irlanda a tasas que se ubican en mínimos récord.

