El activista español de Greenpeace Mateo Pérez García denunció ayer la “desproporcionalidad absoluta” y la “arbitrariedad” de su detención junto a otros tres compañeros el pasado jueves cuando realizaban una protesta en Grecia contra la pesca de arrastre.
Pérez García, que fue puesto en libertad sin cargos, explicó que la protesta fue “pacífica”, por lo que atribuyó las detenciones a que se quería “dar una lección” a la organización ecologista.
El jueves, los activistas de Greenpeace realizaron una acción con tres lanchas desde las que desplegaron pancartas frente al buque Alberta II contra la pesca de arrastre, que consideran “altamente destructiva con el medio marino”. La ONG demanda que la reforma de la política pesquera común europea acabe con las formas de pesca más destructivas, como la de arrastre.