Grupo Banistmo, que pasó bajo el control de HSBC a partir del 23 de noviembre de 2006, cerró el año pasado con una pérdida neta de 69.8 millones de dólares producto de provisiones que alcanzaron los 199.4 millones de dólares.
En el período anterior, el una vez banco más grande de Panamá y Centroamérica había reportado utilidades récord por 114.8 millones de dólares.
Las pérdidas son consecuencias de las nuevas políticas corporativas del HSBC, siguiendo directrices de su casa matriz, una vez se concluyó con la compra de las operaciones del banco panameño.
Entre estas nuevas políticas, "se homogenizó la tabla de amortización de activos fijos, la política de liquidez y se cambió la intención de mantener inversiones hasta su vencimiento y para negociar", informa Banistmo en sus estados financieros.
Igualmente, se ha utilizado una nueva metodología de medición de reservas de crédito la cual incorpora las prácticas globales de HSBC. "La adopción de estas políticas corporativas tuvo efectos significativos en el estado de resultados y balance general de Grupo Banistmo, S. A. y Subsidiarias".
Las provisiones para protección de cartera sumaron 105.3 millones de dólares; las de valuación de inversiones, 73.4 millones de dólares; y las de bienes disponibles para la venta, 20.8 millones de dólares.
Los ajustes impactaron adversamente la utilidad global del centro bancario, que bajó 5% a 759 millones de dólares en diciembre.

