La inminente guerra comercial del presidente Donald Trump no es amiga del mercado bursátil de Estados Unidos (EU), y esas son malas noticias para los inversionistas estadounidenses a los que les gusta guardar su dinero en casa.
El libre comercio está bajo asedio. La Casa Blanca impuso el viernes aranceles por $50 mil millones a las importaciones chinas. China respondió del mismo modo. El presidente Trump ahora amenaza con hasta $400 mil millones en aranceles adicionales, y China promete tomar represalias nuevamente.
La disputa comercial cada vez más intensa debería preocupar a los inversores que son reacios a aventurarse en el extranjero, y hay muchos de ellos.
Según una estimación, los inversores estadounidenses, en promedio, destinan solo el 15% de sus acciones a mercados extranjeros. Ese es un gran sesgo nacional dado que EU representa aproximadamente la mitad de las acciones mundiales por valor de mercado y un cuarto de la producción económica mundial.
Los defensores del sesgo nacional argumentan que las acciones estadounidenses ofrecen bastante exposición a los mercados extranjeros, porque las grandes empresas estadounidenses venden sus productos en todo el mundo.
El porcentaje de las ventas del S&P 500 de países extranjeros fue del 43.2% en 2016, según el informe de ventas globales más reciente de S&P. Ese porcentaje se ha mantenido entre 43% y 48% desde 2006.
Pero la guerra comercial de Trump amenaza con alterar esas ventas en el extranjero. Los aranceles sobre bienes estadounidenses los harán más caros para los compradores en el extranjero. Y una guerra comercial a gran escala podría obstaculizar las operaciones extranjeras de las empresas estadounidenses. Nada de eso es bueno para los negocios.
De hecho, la disputa con China puede ser particularmente perjudicial. Asia contribuyó con el 8.5% de las ventas del S&P 500 en 2016, la contribución más alta de Asia desde 2012 y la mayor que haya registrado cualquier región extranjera. Ciertamente, una disminución de esas ventas podría compensarse con una mayor demanda en otras regiones, pero eso es una gran apuesta.
La relación precio/ventas del S&P 500 es 2.2 sobre la base de las ventas por acción de los últimos 12 meses. Eso es casi un 50% más alto que la relación precio/ventas promedio de 1.5 desde 1990, el primer año para el que existen datos disponibles, y coincide con el máximo anterior marcado en el apogeo de la locura de las puntocom en 1999.
