INDUSTRIA DE ALIMENTOS

Guerra por control del mercado de café

Guerra por control del mercado de café
Guerra por control del mercado de café

La guerra del café en China para desbancar a Starbucks llegó al gigante asiático hace 20 años prometiendo abrir un café cada 15 horas. Pero al gigante estadounidense le salió un audaz rival local, Luckin Coffee, dispuesto a destronarlo abriendo un café cada tres horas y media.

La dinámica empresa emergente logró meterse a los consumidores en el bolsillo con sus numerosos cupones de descuento, apuntando directamente hacia los estudiantes y los oficinistas, a quienes les encanta reservar su café por el celular para luego recogerlo o pedirlo a domicilio.

Y mientras que Starbucks suele ofrecer grandes puntos de venta equipados con sofás, ideales para trabajar o encontrarse con los amigos, los locales de Luckin Coffee son, por lo general, más minimalistas. Algunos cafés son relativamente grandes y cuentan con elegantes sillas de diseño. Pero la mayoría son exiguos: ni mesas ni barras y ni tan solo cajas registradoras porque todos los pagos se hacen con el móvil.

Un modelo económico que permitió a Luckin proponer los precios más bajos de la competencia. Un café latte no cuesta más que 24 yuanes (3.52 dólares), mientras que el de Starbucks cuesta 31 yuanes (4.55 dólares). A los consumidores que encargaron su café a través de la aplicación móvil, les basta con escanear un código QR y pagar. “Es práctico. No hay largas filas de espera. Y además no estás obligado a sentarte solo cuando te han preparado el café”, explica Yu Qian, un analista financiero radicado en Pekín. “La gran ventaja de tener este tipo de puntos de venta es que pagamos mucho menos que nuestros competidores por los alquileres”, explica Reinout Schakel, director de estrategia en Luckin.

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