El 50% de las ocupaciones que conocemos en la actualidad habrán cambiado o desaparecido para el año 2025. También en ese lapso, la automatización alcanzará a un 47% de los trabajos: el futuro ya llegó.
Las advertencias que citan expertos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se dieron ayer durante la presentación del informe de la entidad Aprender mejor: Políticas públicas para el desarrollo de habilidades. El reporte aspira a que, mediante estadísticas y experiencias de distintos países, se elaboren directrices para que las personas puedan formar parte del nuevo mercado laboral que se avecina.
Laura Ripani es especialista en el rubro y una de las coautoras del informe. Y para absorber los desafíos que plantean los índices previamente mencionados, subraya la urgencia de actualizar y flexibilizar los currículos escolares: desarrollar las habilidades socioemocionales y blandas es el norte a seguir.
“Cuando un empresario contrata a alguien, lo hace por su actitud, luego por su capacidad técnica”, explica Ripani, y advierte que tener un diploma universitario es cosa del pasado; que cada individuo tendrá que aprender y actualizarse por su cuenta, porque de lo contrario no será relevante para el mercado de trabajo.
Hablar al menos dos idiomas, saber interactuar con la tecnología (ser “alfabeto digital”) y buscar las maneras de ser polivalente será excluyente en el futuro cercano.
“El mercado laboral va a ir cada vez más rápido y el sistema educativo tiene que hacer más flexible su currículum y actualizarlo. Si no estamos formando gente para el siglo 20, 19, 18, en lugar de para el 21, 22, 23”.
MEJORAR LA INVERSIÓN
El informe advierte que Panamá invierte el 3.3% de su producto interno bruto en educación, que se distribuye en 0.1% en preprimaria, 1.1% en primaria, 1% en secundaria y 1% en terciaria. La inversión media de los países de América Latina es de 5% del PIB.
El BID recomienda no solo invertir más, sino invertir mejor: esgrimir programas que logren desarrollar habilidades desde la infancia para en el futuro tener más posibilidades de encontrar empleos bien remunerados.
En este sentido, el banco destaca que fortalecer las habilidades técnicas impulsaría el desarrollo del país, pues el mercado laboral premia a los alumnos que logran completar más años de estudios: Gina Montiel, representante del BID en Panamá, señala que en el país por cada año adicional de educación el salario real se incrementa en un 10%.
