Piénselo dos veces cuando le vaya a dar ciertos cereales a su niño o niña, ya que Consumers International (CI), una federación mundial de organizaciones de consumidores, reveló ayer en un informe que hay altos niveles de azúcar y sal en algunos cereales dirigidos al público infantil.
Los hallazgos globales del estudio —realizado en 32 países— incluyen productos líderes de Kellogg’s y Nestlé.
Específicamente, se trata de los cereales Frosties y Froot Loops de Kellogg’s y Cheerios y Nesquik de la Nestlé, los cuales CI afirma contienen niveles de azúcar mayoresa los permitidos por las normas establecidas y que incluso superan el contenido azucarado de una dona y un helado.
Asimismo, el estudio encontró que Rice Krispies de Kellogg’s en Hong Kong y Chocapics de la Nestlé en Argentina contienen tanta sal como el agua de mar.
El estudio denominado Cereales peligrosos: La verdad sobre la publicidad de alimentos dañinos dirigida a los niños, también cuestiona las técnicas de comercialización para promoverlos.
“El estudio revela que, además de usar personajes de dibujos animados, promociones de películas y juguetes de regalo para atraer a los niños, la industria también está apuntando hacia los padres y madres con mensajes tranquilizadores acerca de la naturaleza supuestamente saludable de sus productos”, destaca CI en un comunicado de prensa.
El comunicado dice que se está usando mensajes en determinados envases que incluyen afirmaciones que dicen ayudan a metas educativas y que el producto es “libre de grasa” o “aprobado por los padres”.
Nestlé se defIende
Nestlé Panamá respondió ayer que la empresa ha desarrollado su propia política para reducir el nivel de azúcar en diferentes productos, haciendo especial hincapié en aquellos que hacen una contribución significativa a la ingesta total de azúcar en la dieta.
En este sentido, explicó que entre los años 2003 y 2006 redujeron en 210 mil toneladas el azúcar que empleaban en sus productos. De esto, 5 mil toneladas se redujeron en cereales entre 2003 y 2007.
“Esta política continúa en un plan a cinco años, de 2007 a 2012, con el fin de ayudar a los consumidores, tanto adultos como niños, a reducir la ingesta diaria total de azúcar en general y de fructosa en particular”, precisó la trasnacional.