La naviera surcoreana Hanjin Shipping, que se declaró en quiebra en septiembre pasado por problemas financieros, ha pospuesto hasta el 31 de marzo de 2017 la primera reunión con los acreedores que le reclaman alrededor de $26 mil millones.
El encuentro estaba previsto para el pasado viernes 13 de enero en el Tribunal Central de Distrito de Seúl, Corea del Sur, pero fue pospuesto, según publicó Cadena de Suministro.
Las reclamaciones totales registradas hasta el momento suman una cantidad cinco veces superior a los $5 mil millones que aparentemente debía la naviera cuando recurrió a la justicia el 31 de agosto de 2016.
La línea naviera surcoreana, séptima en el ranking mundial, se declaró en quiebra por problemas financieros y una sobreoferta de buques para transportar carga, hecho que se convirtió en la mayor quiebra de la industria en 60 años.
La deuda de Hanjin con los acreedores corresponde a suministro de combustible, reclamaciones de seguros, alquiler de contenedores y otros servicios vitales para las operaciones.
Aunque solo representaba el 1.2% de los tránsitos por el Canal, la salida de esta naviera del mercado trastocó el transporte marítimo y provocó un reacomodo de la carga en otras navieras.
Hasta el 10 de octubre de 2016, aproximadamente 3 mil acreedores habían presentado sus reclamaciones por $800 millones, pero esto correspondía solo a la cantidad aprobada por los tribunales hasta ese momento.
Tras la quiebra se calculaba que había unos 540 mil contenedores sobre 100 buques, con un valor estimado de $12 mil millones, que quedaron atascados en el mar con mercancía de diferentes países.
Algunas empresas como el operador griego de contenedores Danaos, que había fletado ocho buques a la naviera mediante una tasa fija a largo plazo, publicó en su balance del tercer trimestre que ha reclamado a Hanjin un total de 598 millones de dólares.
HANJIN DEBE DIVULGAR INFORMACIÓN
El Tribunal de Quiebras de Estados Unidos ordenó a la naviera Hanjin Shipping divulgar información sobre los activos que tiene en Estados Unidos, así como cualquier dinero en efectivo que haya sido transferido fuera del país, según recoge The Wall Street Journal.
El proceso de liquidación de Hanjin Shipping está en manos de este organismo desde que el Tribunal de Nueva Jersey reconoció el pasado mes de septiembre la quiebra de la naviera, quedando así bajo el paraguas de la ley de bancarrota estadounidense.
Ahora, la orden emitida por el tribunal obliga a la naviera a revelar estos datos a raíz de una solicitud de los acreedores estadounidenses, que consideran que están siendo tratados injustamente. No obstante, también impide a estos apoderarse de los buques y otros bienes de la naviera sin antes dar su visto bueno.
Debido a que el tribunal “no tiene suficiente información” para dictar aún una sentencia, había exigido a Hanjin Shipping que presentara un reporte detallando sus activos en Estados Unidos. La decisión parece no haber gustado ni a buena parte de los acreedores ni a la naviera, según las informaciones publicadas por el diario estadounidense.
Por su parte, los abogados de Hanjin Shipping argumentan que las disputas con los acreedores deben resolverse en Corea del Sur, ya que es en este país donde se centra el principal proceso de quiebra de la naviera.
