LA HAYA, Holanda (DPA). Holanda dijo ayer adiós a su moneda nacional, el florín, convirtiéndose en el primero de los 12 países miembro de la Unión Monetaria Europea en adoptar el euro.
En los demás países de la zona euro, la coexistencia entre la moneda común y las antiguas monedas nacionales se prolonga, en la mayoría de los casos, hasta el próximo 28 de febrero.
Representantes del gobierno y del sector empresarial dijeron que la introducción del euro en el país se ha realizado con mucho menos problemas de lo que se pensaba al principio.
No hubo ni falta de cambio ni asaltos a transportes de dinero ni caos en las operaciones públicas ni confusión entre los ancianos, aseguró una portavoz de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de Holanda, al referirse a los peores temores iniciales.
También el Banco Central de Holanda respiraba con alivio tras constatar el enorme entusiasmo con que los holandeses recibieron su nueva moneda. El sábado, sólo un 5% de todas las operaciones comerciales se efectuó en florines.
El Banco Central holandés continuará cambiando las monedas de florines hasta 2007, y billetes hasta el año 2032.
Menos contenta se mostró la asociación nacional de consumidores, que acusó a las administraciones municipales de aprovechar la conversión para incrementar las tarifas de aparcamiento en un promedio del 8.8%. Además, la organización instó a las autoridades antimonopolio para que investigue supuestos aumentos pactados de precios en discos compactos, bicicletas, alquiler de videos y boletos para viajes de larga distancia.