Honduras está considerando asumir más préstamos en moneda extranjera para aprovechar los bajos costos de endeudamiento después de que sus bonos disfrutaron de un repunte de varios años.
Lo estamos evaluando, dijo el presidente Juan Orlando Hernández en una entrevista en Nueva York. Ahora tenemos acceso a casi mil millones de dólares que las organizaciones multilaterales nos han ofrecido por cuarenta años a tasas preferenciales.
El rendimiento de los bonos en dólares del país centroamericano con vencimiento en 2024 cayó por primera vez a menos del 5% este mes, desde más del 10% hace cuatro años, conforme el gobierno de Hernández reduce los déficits en el marco de un programa del FMI y el país se deshace de su indeseable estatus de capital mundial de los homicidios. Standard & Poor’s elevó en julio la calificación crediticia de Honduras a BB-, citando sus disciplinadas políticas de finanzas públicas.
Han pasado de ser un estado casi fracasado a uno de los mercados favoritos, dijo Risa Grais-Targow, analista de Eurasia Group.
Si Hernández gana las elecciones de noviembre, después de que la Corte Suprema dé luz verde a la posibilidad de la reelección, sería el primer presidente en conseguir un segundo término desde que terminó el gobierno militar en los años 80. S&P advirtió que el aumento de la concentración de poder es un riesgo y que el sistema hondureño de controles y equilibrios políticos sigue siendo débil.
