El presidente de Huawei retó ayer a Estados Unidos (EU) y otros gobiernos a mostrar evidencias de las acusaciones que dicen que la gran empresa tecnológica china es un riesgo de seguridad, a la vez que la compañía lanzó una campaña de relaciones públicas para aplacar temores que ponen en riesgo sus dispositivos de nueva generación.
Ken Hu llevó a reporteros a la sede de Huawei Technologies Ltd., habló con ellos y lamentó que las acusaciones contra el fabricante más grande del mundo de partes para sistemas de redes derivaron de “ideología y geopolítica”. Advirtió que excluir a Huawei de los sistemas de quinta generación en Australia y otros mercados afectaría negativamente a los consumidores al subir los precios y reducir la innovación.
