Huawei y Samsung informaron a un tribunal de EU que resolvieron una batalla por derechos de patente sobre la tecnología de comunicaciones móviles.
Los términos no fueron revelados en un expediente judicial que anunciaba el acuerdo y no se pudo contactar a los funcionarios de las compañías de inmediato.
La batalla de dos años se centró en cómo valorar la tecnología patentada que formaba parte del estándar de la industria para las telecomunicaciones de tercera y cuarta generación.
Cada compañía posee un gran número de patentes relacionadas con los estándares y no pudieron alcanzar un acuerdo de licencia cruzada. Huawei afirmó que Samsung se negó a negociar y Samsung argumentó que Huawei estaba demandando más que su parte justa.
Huawei presentó demandas tanto en China como en EU. En China, solicitó (y recibió) un fallo judicial en el que Samsung no podía fabricar ni vender sus teléfonos inteligentes en la nación asiática hasta que se resolviera la disputa.
Un tribunal de Estados Unidos, a su vez, ordenó a Huawei no aplicar esa decisión hasta que el juez de California pueda establecer una tasa de regalías. En diciembre, un tribunal de apelaciones de EU escuchó argumentos sobre si el juez de California actuó dentro de su autoridad.
