Huawei presentó una demanda contra una ley en Estados Unidos que tilda a la empresa tecnológica china de ser una amenaza a la seguridad nacional y que limita su acceso al mercado norteamericano de equipos de telecomunicaciones.
La demanda solicita a un tribunal federal declarar anticonstitucional una cláusula de la partida de gastos militares que prohíbe al Gobierno y a sus contratistas militares usar equipos de Huawei.
La demanda surge en momentos en que la empresa trata de resistir una sostenida campaña estadounidense para persuadir a otros países a que aíslen a Huawei.
La campaña podría privar a la empresa del acceso a mercados importantes justo en momentos en que las grandes compañías de telefonía celular se aprestan a invertir miles de millones de dólares en redes ultramodernas 5G.
La demanda menciona a los próceres de la constitución estadounidense afirmando que la directiva viola la separación de poderes.
