Pese a que la huelga convocada por el Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), que hoy cumple 22 días, se ha desarrollado sin tranques masivos ni protestas en las calles que afecten a terceros, esta paralización ha sido la más larga en la historia, lo que supone daños económicos difíciles de reponer.
Las secuelas van más allá del retraso en la entrega de los proyectos públicos y privados paralizados hasta la fecha. Se trata de días productivos que también pierden los negocios vinculados a la industria. Proveedores de materiales, de comida o transportistas.
“Durante la última semana del mes de abril se perdió una semana valiosa para el movimiento de tierra”, explicó un vocero de la construcción, quien alega que un día de verano trabajado representa tres días de invierno.
En tanto, el debate en la mesa de negociación entre el Suntracs y la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) sobre la convención colectiva que estará vigente entre 2018 y 2021 permanece sin cambio desde hace más de dos semanas.
La Capac mantiene una propuesta de 4% en cuatro años y el Suntracs de 44% para el mismo período.
Ayer, ambas partes se reunieron con sus membresías para dar a conocer el estatus de las negociaciones. Pero no hubo novedades.
Para hoy se estima que tanto los representantes de la Capac como el Suntracs se reúnan, a partir de las 4:00 p.m., con varios ministros de Estado en una mesa de alto nivel. Este sería el tercer encuentro de este tipo que se realiza hasta ahora.
