La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) denunció penalmente a Ignacio Fábrega, exdirector de esa entidad, quien justo después de presentar su renuncia ante el regulador reconoció a este diario que tenía planes de trabajar en Financial Pacific.
Fábrega habría revelado información confidencial, privilegiada y de carácter reservado cuando ejercía el cargo de director de supervisión de la SMV, según reportes anónimos allegados al regulador.
Las denuncias de forma anónima señalan que cuando Fábrega todavía era funcionario suministraba información a empresas reguladas.
Al parecer les anticipaba a los regulados cuáles iban a ser las instrucciones de la junta directiva de la SMV, y les recomendaba cómo contestar los requerimientos del regulador o cómo proceder ante los reclamos de los clientes. Incluso pudo haber develado informes solicitados por el Ministerio Público.
Todo ello se habría perfeccionado a través del correo ifabrega@supervalores.gob.pa.
De ser cierta esa información, Fábrega pudo incurrir en los delitos contra la administración pública, en particular los referentes a corrupción de servidores públicos.
La gravedad de los supuestos hechos llevó a la SMV a solicitar a la Fiscalía Cuarta Anticorrupción que se haga, de manera “urgente”, una inspección en la computadora asignada al exdirector de Supervisión desde su llegada al regulador en agosto de 2010, un año después de iniciada la administración del expresidente Ricardo Martinelli.
Consultado sobre esos hechos, Fábrega aseguró desconocer la denuncia. “No he revelado información alguna fuera de lo expuesto en mi renuncia referente a las injerencias de la junta directiva en los asuntos administrativos de la SMV”, sostiene.
La denuncia penal refleja un debilitamiento en la institucionalidad de la SMV, entidad que en el pasado, lejos de estar involucrada en asuntos de corrupción, era vinculada a asuntos técnicos del mercado de valores.
El departamento que dirigía Fábrega se encarga de vigilar el desempeño de las casas de valores, corredores, analistas y ejecutivos principales de las empresas reguladas.
En la dirección de Supervisión funciona la subdirección de análisis financiero, unidad responsable de estudiar y detectar aspectos contables de corredores y empresas regulados, y el posible impacto en la situación financiera del negocio.
A esa dependencia incumbe el conocimiento de las fallas administrativas que dieron lugar a la intervención y posterior liquidación de la casa de valores Financial Pacific.
El deterioro de la relación entre el equipo de la SMV e Ignacio Fábrega se conoció tras su renuncia al cargo de director de Supervisión el pasado 30 de junio de 2014.
Dos días más tarde de su salida, la SMV ordenó la intervención de Financial Pacific. Cuando se notificó a la casa de valores –para sorpresa de sus excompañeros de trabajo–, Fábrega se encontraba en las oficinas de la empresa.
La interventora Dalys Terán tomó el control de Financial Pacific y pudo identificar que en la lista de directores aparecía Fábrega en calidad de usuario.
El pasado 9 de julio se publicó en este diario una entrevista concedida por Fábrega. En ella reconoció su presencia en Financial Pacific en ese momento, sin embargo se abstuvo de decir que ya integraba la planilla de la compañía.
“Presenté mi renuncia [el 30 de junio] y el 1 de julio recibo una llamada de una persona que me dice si tenía algún inconveniente para reunirme con ellos [Financial Pacific]”.
Una vez en contacto con los directivos de Financial Pacific, estos le preguntaron si podía asesorarlos. “Yo les dije: en principio definitivamente me interesa. (...) Que sí me interesaba. En lo que les pueda ayudar, de mil amores. (...) Ya yo no tenía ninguna relación con la Superintendencia”.
En 2012 los manejos de Financial Pacific sacudieron al sistema financiero local y regional. El caso se inició con una denuncia por un desfalco de $12 millones cuya única acusada hasta ahora es Mayte Pellegrini, exempleada de confianza de la casa de valores.
Pellegrini, una vez detenida, precisó que en la empresa existía una cuenta secreta llamada High Spirit, perteneciente al entonces presidente Ricardo Martinelli, “aperturada” para manipular el mercado de valores con las acciones de Petaquilla.
A partir de esa develación, la casa de valores se incrustó en el núcleo de las acusaciones. La última puede indicar una intromisión desde las entrañas de la SMV.
Accidentado camino de Financial
2012
La SMV ordenó la frustrada organización de Financial Pacific. Luego denunció delitos vinculados con el lavado de dinero y fraude.
2013
La empresa fue vendida al grupo brasileño Mendo Sampaio por Iván Clare y West Valdés.
2014
Se interviene la empresa y se ordena la liquidación forzosa.
Los funcionarios de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) no ocultan su temor frente a todas las irregulares ocurridas en la entidad desde 2012, específicamente con los empleados que trabajaban bajo la dirección de Supervisión. Así lo hacen saber cada vez que se les solicita información sobre el caso Financial Pacific.
Vernon Ramos desapareció el 16 de noviembre de 2012, tras presentar un informe del estado financiero de la casa de valores Financial Pacific a miembros de la junta directiva de la SMV.
El 17 de junio de 2014, Gustavo Gordón, el oficial de la Superintendencia del Mercado de Valores, fue apuñalado cerca del parque Urracá, cuando se dirigía a las oficinas de Financial Pacific.
Gordón debía declarar ante la Fiscalía Decimotercera por el proceso seguido a Mayte Pellegrini, acusada de delitos financieros en perjuicio de la casa de valores.
Ignacio Fábrega, exdirector de Supervisión, no cree que la desaparición de Ramos ni el incidente de Gordón tengan relación alguna con Financial Pacific. Así lo hizo saber en conversaciones anteriores a esta publicación.
Yolanda Sandoval
